Retos del sistema de salud colombiano de cara a la implementación del acuerdo final firmado entre las FARC-EP y el gobierno colombiano

En Colombia se creó el Sistema General de Seguridad Social en Salud a partir de la ley 100 del año 1993, el cual tiene como base el aseguramiento en salud de los colombianos y colombianas a través de Empresas que sirven como intermediarias para el acceso a la atención en salud conocidas como EPS (Empresas Promotoras de Salud), hoy en día EAPB (Empresas Administradoras de Planes de Beneficios). Este sistema clasifico a la población colombiana en dos grandes grupos, uno llamado el Régimen Contributivo y otro el Régimen Subsidiado; en el primero se pueden afiliar las personas con capacidad de pago, es decir todas aquellas personas que tengan ingresos mensuales iguales o superiores a un salario mínimo; por otro lado en el subsidiado están aquellas personas que no tienen capacidad de pago. Además de estos dos regímenes, está el Régimen especial, al cual pertenecen las fuerzas militares, la Policía Nacional, los trabajadores de Ecopetrol, el magisterio y las universidades públicas. Esta división de la población en personas que cuentan con capacidad de pago o no, dejó ver la visión sesgada de salud que proponía este sistema y la desigualdad a la que iba a tener que enfrentarse la ciudadanía.

A lo largo de estos 23 años en los que se ha implementado este sistema, han sido múltiples las barreras de acceso y dificultades que han tenido que vivir hombres y mujeres de todas las edades para poder acceder a una cita, a un tratamiento o a un examen; estas situaciones son más agudas en las zonas rurales del país, ya que el actual sistema de salud además de estar centrado únicamente en la atención de la enfermedad, parece estar concebido para las grandes ciudades, en las cuales se concentran la mayoría de los profesionales de salud y de la infraestructura (clínicas, hospitales, laboratorios, entre otros). Es así como, la población que habita en las zonas rurales de Colombia debe recorrer grandes distancias y gastar sumas de dinero significativas para poder acceder a un especialista o exámenes o tratamientos que en los centros de salud de las cabeceras municipales no se tienen, por tratarse de sitios con recursos muy limitados.

Además de lo mencionado anteriormente, existen diversas barreras administrativas que dificultan el acceso a los servicios de salud como es el caso de las personas que se trasladan aalgún departamento diferente al lugar donde residía al momento de su afiliación, la asignación de citas médicas son demoradas especialmente las que son con especialista, los trámites son engorrosos para el acceso a algunos tratamientos o procedimientos como por ejemplo los requeridos en enfermedades de alto costo, entre otras más.

A este panorama enunciado es al que se van a tener que enfrentar los integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- FARC, que se encuentran en tránsito a la vida civil, ellos por décadas resolvieron de manera exitosa y eficiente los problemas de salud de los hombres y mujeres que hacían parte de su proyecto político y militar, logrando desarrollos asombrosos en salud, pero ahora se chocan con un panorama preocupante, ya que tendrán que vivir los diferentes tramites, filas y barreras de acceso que tiene este sistema.

Si bien es un gran reto para el Sistema de Salud Colombiano contar con la logística necesaria para la implementación del Acuerdo Final, se tiene un reto aún más grande, que consiste en generar las condiciones necesarias para garantizar el derecho a la salud de los colombianos y colombianas, priorizando la vida y el bienestar colectivo por encima del negocio y el mercado.

Gracias a las tutelas y algunas iniciativas que han surgido en los últimos años, se han realizado reformas a la legislación en salud, con el propósito de superar las diferentes debilidades que tiene el sistema, sin embargo, estas reformas no han tenido trascendencia y los problemas persisten, quedando los cambios solamente en el papel. Recientemente el Ministerio de Salud viene implementando el Modelo Integral de Atención en Salud – MIAS y la Política de Atención Integral en Salud- PAIS, estas como mecanismo que facilite la atención en salud en las zonas rurales dispersas, sin embargo a un año de operación de la prueba piloto en el departamento del Guainía, las medidas que se han tomado lejos de ayudar a superar las dificultades en la población, las ha profundizado con medidas como la fusión de hospitales.

El acuerdo de paz firmado entre las FARC y el Gobierno, abre múltiples posibilidades pararealizar cambios que contribuyan al buen vivir de los colombianos y colombianas, el estado tiene una deuda histórica con las zonas rurales, en lo que respecta a la salud, la educación, el trabajo, entre otras; por lo cual dentro de sus retos esta:

  1. Superar la visión de la salud como la mera ausencia de la enfermedad, incorporando otros enfoques adicionales a la Gestión del riesgo y que permitan el desarrollo de un trabajo integral, articulado y transectorial que dé cómo fruto un sistema que tenga una red de hospitales públicos que cuenten con una infraestructura en buen estado y con gran cobertura para las comunidades tanto urbanas como rurales.
  2. Fortalecer de la formación académica de los profesionales de salud donde el eje principal sea el ser humano y no las necesidades del mercado.
  3. Generar incentivos y condiciones adecuadas para los trabajadores y trabajadoras de la salud.
  4. Dotar de equipos en buen estado y suficientes para dar respuesta a las necesidades de la población.
  5. Invertir en infraestructura vial que permita el traslado eficiente de las personas que habitan en la ruralidad.
  6. Reconocer los saberes ancestrales de las comunidades, así como los conocimientos de los hombres y mujeres de las FARC, quienes pueden hacer grandes aportes a la salud del país.
  7. Generar una estrategia que garantice la atención en salud de los ciudadanos y ciudadanas en todo el territorio nacional.
  8. Construir una propuesta de Salud Pública nacional de la cual se desprendan diferentes programas y acciones que contribuyan al bienestar colectivo.
  9. Desarrollar estrategias que permitan contar con un sistema de vigilancia epidemiológica nacional que tenga el talento humano y tecnología requerida para contar con una información actualizada y de calidad, ya que esta es un insumo fundamental para la toma de decisiones.

El país se encuentra ante un momento histórico, no solamente por la terminación de la confrontación armada con una de las guerrillas más antiguas del mundo, sino porque esta ante la posibilidad de generar transformaciones de situaciones injustas que por décadas han afectado a millones de personas, ya que lo acordado le permite a los colombianos y colombianas tener un poco más de garantías para lograr luchar por un buen vivir, por lo cual es de gran importancia que todos y todas apoyemos la implementación de lo acordado, es fundamental nuestra participación activa como ciudadanos y ciudadanas en la construcción de país y en la superación de odios y estigmas contra hermanos y hermanas de Colombia.

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Cindy Matamoros Perdomo

Cindy Matamoros Perdomo, Enfermera, Especialista en Administración en Salud Pública, candidata a Magister en Salud Pública, con experiencia en acciones de Promoción de la salud en la población materna e infantil, coordinación de acciones en el Programa Territorios Saludables en la ciudad de Bogotá, desarrollo de acciones en torno a la Política Pública de Infancia y Adolescencia, procesos de auditoría y miembro de la Corporación de Salud Abran La Puerta. Es investigadora en temas tales como: Sistema de Salud Colombiano, condiciones laborales de los profesionales de la salud y de los trabajadores rurales en Colombia, salud en el post-acuerdo y Plan Nacional de Salud Rural.

Correo: cindymp_10@hotmail.com

Sitio Web: twitter.com/CindyMP10